El PMI preliminar de EE. UU. muestra un fuerte crecimiento y una inflación en aumento

El PMI Flash de EE. UU. señaló que el fuerte crecimiento económico continuó en octubre, aunque su índice compuesto de producción, el indicador principal, bajó a 57,6 desde los 58,4 de septiembre. Las lecturas de la encuesta eran coherentes con un crecimiento del PIB a una tasa anualizada de aproximadamente el 5 %. Al mismo tiempo, los cuellos de botella en las cadenas de suministro se agravaron y aumentaron los pedidos pendientes. Estas condiciones dieron a las empresas más margen para trasladar los mayores costes a los clientes, lo que apunta a nuevas presiones inflacionistas. Por tanto, el PMI Flash de EE. UU. mostró una economía que seguía expandiéndose rápidamente, pero con el riesgo de que una inflación persistente influyera en las expectativas sobre los tipos de interés.
Bearish
El informe no habla directamente de las criptomonedas, pero puede ser relevante para los operadores de criptoactivos por sus implicaciones para la inflación y los tipos de interés. Un fuerte crecimiento en EE. UU., el agravamiento de las limitaciones de suministro y la capacidad de las empresas para repercutir los mayores costes podrían reforzar la preocupación de que la inflación se mantenga persistente. Si los mercados reaccionan anticipando una política monetaria más restrictiva o tipos más altos durante más tiempo, esto podría lastrar los activos sensibles al riesgo, incluidos Bitcoin y otras criptomonedas, ya que unos rendimientos más elevados pueden reducir la demanda de inversiones especulativas. Se han producido reacciones similares cuando unos datos económicos sólidos o una inflación persistente han llevado a los operadores a prever una política más restrictiva de la Reserva Federal: los precios de las criptomonedas suelen verse presionados junto con otros activos de riesgo, mientras que los rendimientos de los bonos y el dólar estadounidense se fortalecen. A corto plazo, los operadores pueden estar atentos a los datos de inflación, los comentarios de la Reserva Federal, los rendimientos de los bonos del Tesoro y los movimientos del dólar en busca de confirmación; la lectura del PMI por sí sola no demuestra que vaya a cambiar la política monetaria. A más largo plazo, un crecimiento sostenido también podría respaldar un mayor apetito por el riesgo, pero las perspectivas de inflación y tipos probablemente sean la preocupación más inmediata para los mercados. Por tanto, la clasificación bajista es una valoración prudente, no una predicción de un movimiento concreto de los precios.