Caen los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. ante la incertidumbre sobre las perspectivas de los tipos de la Fed

Los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. cayeron con fuerza mientras los inversores reevaluaban la apuesta por el crecimiento de la IA y buscaban activos más seguros. El jueves, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años bajó 17 puntos básicos, su mayor caída en una sola jornada desde marzo de 2023, y volvió a situarse por debajo del 5 %. Cosimo Codacci-Pisanelli, estratega de Goldman Sachs, señaló que el retroceso de las acciones relacionadas con la IA contribuyó a restablecer el papel de los bonos del Tesoro a largo plazo como cobertura frente al riesgo bursátil. Los diferenciales de crédito relacionados con la IA también se han ampliado hasta alcanzar sus niveles más altos del año, lo que refleja una mayor preocupación por los riesgos de financiación. La caída no elimina las presiones estructurales sobre los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense. Goldman estima que la inversión de capital en IA podría alcanzar aproximadamente 1,6 billones de dólares en 2027, y que el aumento de la financiación mediante deuda podría incrementar la oferta de bonos. Los precios de la energía y la persistencia de la inflación también mantienen abiertas las opciones de la Reserva Federal para su próximo movimiento. Goldman sigue considerando que una subida de tipos en diciembre es su escenario base, aunque afirma que los mercados podrían tener dificultades para descontar por completo el incremento de 25 puntos básicos. A 23 de octubre, los mercados asignaban una probabilidad de alrededor del 90 % a una subida en diciembre y preveían aproximadamente 2,7 subidas acumuladas hasta septiembre de 2027. Para los operadores, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense podrían seguir siendo sensibles a los cambios en las expectativas de crecimiento de la IA, la inflación y la política de la Fed: un crecimiento más débil podría favorecer a los bonos, mientras que una inflación persistente y las presiones de oferta podrían volver a elevar los rendimientos.
Neutral
El artículo no presenta ningún catalizador directo para las criptomonedas, por lo que su efecto sobre ellas es indirecto y mixto. La caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. puede relajar las condiciones financieras y reducir el coste de oportunidad de mantener activos sin rendimiento, como Bitcoin. Sin embargo, una nueva búsqueda de refugio en los bonos también puede indicar preocupación por el crecimiento relacionado con la IA, lo que podría provocar una mayor aversión al riesgo y presionar a las criptomonedas junto con la renta variable. Mientras tanto, la inflación persistente y la posibilidad de una subida de tipos en diciembre podrían mantener respaldados los rendimientos y el dólar estadounidense, limitando el potencial alcista de las criptomonedas. A corto plazo, los operadores pueden seguir de cerca los rendimientos de los bonos del Tesoro, el dólar, las expectativas sobre los tipos de la Fed y la volatilidad de la renta variable en busca de señales. Si los rendimientos siguen cayendo porque predominan las preocupaciones por el crecimiento, las criptomonedas podrían beneficiarse de unas mejores expectativas de liquidez, aunque una intensa caída de la tolerancia al riesgo podría contrarrestar ese apoyo. Si la inflación o las preocupaciones por la oferta de bonos vuelven a impulsar los rendimientos al alza, las posiciones apalancadas y otros activos de riesgo podrían verse sometidos de nuevo a presión. Históricamente, cambios similares en las expectativas sobre los tipos han provocado movimientos volátiles, más que uniformemente direccionales, en los mercados de criptomonedas. A más largo plazo, la cuestión clave es si la inversión en IA impulsa el crecimiento o genera una oferta sustancial de bonos financiada con deuda, mientras los costes energéticos mantienen elevada la inflación. Esta combinación hace que las perspectivas sobre los tipos sean menos previsibles y podría prolongar la volatilidad de las criptomonedas. Dado que el artículo no señala ningún cambio claro en la política ni en las condiciones de liquidez, resulta apropiada una valoración neutral del mercado.