Visa se acerca a un acuerdo de 2.500 millones de dólares por Fireblocks mientras crece su apuesta por las stablecoins

Según informó Axios el 22 de octubre de 2026, Visa mantiene conversaciones avanzadas para adquirir Fireblocks, una empresa de infraestructura de activos digitales, por unos 2.500 millones de dólares. Ninguna de las dos compañías ha confirmado la operación y las negociaciones aún podrían cambiar. Fireblocks ofrece servicios institucionales de custodia de criptomonedas, herramientas para transferir y gestionar activos digitales, así como infraestructura de pagos con monedas estables. Según se ha informado, su plataforma procesa más de 200.000 millones de dólares en transacciones con monedas estables al mes; estas representaron el 69 % del volumen de transacciones de activos digitales de la empresa en el segundo trimestre de 2026. La operación podría reforzar las capacidades de Visa en materia de liquidación mediante cadena de bloques y custodia de criptoactivos. Además, ambas empresas participan en la iniciativa de monedas estables Open Standard. El precio del que se habla está alrededor de un 69 % por debajo de la valoración de Fireblocks, de 8.000 millones de dólares, en una ronda de financiación de enero de 2022, aunque la valoración de una financiación privada no es directamente comparable con el precio potencial de una adquisición. Las conversaciones se producen tras la expansión más amplia de Visa en el ámbito de las monedas estables, que incluye una alianza con Mesh y una plataforma de gestión de monedas estables lanzada en julio. Para los operadores de criptomonedas, la operación de la que se informa apunta al interés institucional por las monedas estables y la infraestructura de cadena de bloques, pero sigue sin confirmarse y, por sí sola, no indica una dirección clara para los precios de los tokens.
Neutral
Las conversaciones que, según se ha informado, mantienen Visa y Fireblocks son estratégicamente importantes para la custodia institucional de criptomonedas y la liquidación de pagos con stablecoins, pero no implican directamente una criptomoneda o un token concreto. A corto plazo, dado que no se han confirmado y que no existe un catalizador directamente relacionado con ningún token, es poco probable que provoquen una reacción sostenida de los precios; los titulares podrían generar movimientos breves impulsados por el sentimiento, pero es más probable que los operadores esperen una confirmación o detalles concretos del acuerdo. A largo plazo, una adquisición concluida podría favorecer una adopción más amplia de los pagos con stablecoins y de la infraestructura blockchain. Esto podría impulsar la actividad y la liquidez del sector, pero los resúmenes no señalan ningún mecanismo directo que eleve el precio de una criptomoneda concreta. Por tanto, la dirección del mercado dependerá más de indicadores generales, como los flujos, el volumen de negociación, las condiciones macroeconómicas y la confirmación de la operación.