Visa y Mesh conectan los monederos de criptomonedas con los pagos a comercios

Visa y Mesh se han asociado para permitir que los usuarios de aplicaciones de monederos participantes gasten saldos de criptomonedas y monedas estables admitidos en comercios que acepten Visa. Mesh conectará los saldos de los monederos con los pagos y gestionará la conversión a moneda fiduciaria, mientras que Visa dará acceso a una red de más de 175 millones de establecimientos en más de 200 países y territorios. El servicio está pensado para compras por internet y en persona, sin que los usuarios tengan que retirar sus fondos ni convertir manualmente los tokens en cada transacción. Los comercios seguirán utilizando la infraestructura de pago existente y no tendrán que aceptar criptomonedas directamente. Las empresas aún no han anunciado qué monederos participarán, qué dispositivos serán compatibles ni cuándo se desplegará el servicio, por lo que la alianza no hace que los pagos con criptomonedas estén disponibles de inmediato en toda la red de Visa. La integración podría ampliar el uso cotidiano de las criptomonedas para pagar, pero su adopción dependerá de la disponibilidad en cada mercado y de que la experiencia del cliente sea fluida.
Neutral
La alianza podría ser positiva a largo plazo para la infraestructura de pagos con criptomonedas, pero no modifica directamente la oferta, la demanda ni la utilidad de ninguna criptomoneda concreta mencionada en los informes. No se ha confirmado qué monederos serán compatibles, cuándo se lanzará ni qué mercados abarcará, lo que limita las posibilidades de que actúe como catalizador inmediato para la negociación. Las reacciones de precios a corto plazo ante anuncios de alianzas de pago pueden ser breves y estar impulsadas por el sentimiento del mercado, especialmente cuando faltan detalles sobre su implementación. A más largo plazo, una mayor integración en monederos y un uso fiable en comercios podrían favorecer la adopción, pero el efecto en los precios de los tokens dependería de qué activos sean compatibles y de si la actividad de pago llega a ser significativa. Al no haberse identificado ningún criptoactivo concreto y seguir siendo incierto el despliegue, el probable impacto directo en los precios es neutral.