La liquidación de Visa en stablecoins supera los 25.000 millones de dólares mientras se expanden los pagos

El volumen anualizado de liquidaciones con stablecoins de Visa ha superado los 25.000 millones de dólares, diez veces más que hace un año. La cifra es una tasa anualizada, no el total procesado en el ejercicio fiscal de 2026. El consejero delegado, Ryan McInerney, afirmó que Visa admite cinco stablecoins en diez cadenas de bloques y opera servicios de liquidación en cinco regiones. Su plataforma está disponible en Estados Unidos, México, Puerto Rico, Colombia, Suiza y el Reino Unido, y cuenta con más de 300 posibles socios en cartera. Visa también tiene más de 225 programas de tarjetas vinculadas a stablecoins, que abarcan unos cinco millones de tarjetas en más de 50 países. El volumen de transacciones de esos programas aumentó más de un 150 % interanual. El servicio de prefinanciación en USDC de Visa Direct ha entrado en producción comercial, con Inyo Global como primer socio activo. Por otra parte, Open USD se lanzó el 30 de septiembre y, a 15 de octubre, tenía una oferta circulante superior a los 800 millones de dólares. Las últimas cifras apuntan a un uso más amplio de las stablecoins en pagos, liquidaciones mediante cadenas de bloques y servicios de tesorería empresarial. Este crecimiento amplía el acceso institucional a la infraestructura de stablecoins, pero no indica por sí solo que vaya a producirse de inmediato un movimiento en el precio de USDC ni en el conjunto del mercado cripto.
Neutral
La noticia es positiva para la adopción de las stablecoins y la infraestructura de pagos de Visa, pero sus implicaciones directas para el precio de USDC son limitadas. USDC está diseñado para mantener la paridad con un dólar, por lo que es más probable que el aumento de los volúmenes de liquidación y los nuevos servicios de pago afecten a su uso y circulación que a su precio de mercado. A corto plazo, los operadores podrían seguir de cerca la liquidez de USDC, su oferta y la actividad de reembolso, pero el anuncio por sí solo no ofrece un catalizador claro para el precio. A largo plazo, un uso institucional más amplio podría reforzar la demanda de stablecoins y su utilidad para los pagos; sin embargo, no garantiza una revalorización de USDC ni de otros criptoactivos. Las cifras tampoco demuestran que exista un vínculo directo con la estabilidad general del mercado ni que haya cambiado el apetito por el riesgo en el sector cripto.